– Mamá, ¿por qué es tan corta la Navidad?
– Hija, porque los días pasan y la vida sigue.
– ¿Qué quieres decir?
– Que el día de Navidad tiene 24 horas y al día siguiente trabajamos.
– … Tienes razón, mamá.
– Hija, pero hay algo de navidad que podemos hacer todos los días, incluso en Navidad.
– ¿Todos los días, mamá?
– Sí, ¡todos!
– ¿Y qué es mamá?
– Recordar y meditar en Jesús, por qué y para qué nació.
– … ¡Es verdad mamá!
– Y para hacerlo no necesitamos comprar regalos ni adornos ni comidas.
“En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él”
(1° Juan 4: 9).