– Papá, ¿quién creó a Dios?
– ¡Nadie creó a Dios!
– ¿Se creó a sí mismo?
– Hijo, eso es imposible, nadie puede hacerlo.
– ¿Pero, papá, cómo es que llegó a existir Dios?
– Él no llegó a existir, porque siempre ha existido; no tiene principio, porque es eterno.
– ¿Y nosotros papá?
– Nosotros llegamos a existir cuando Dios nos creó; por eso tenemos principio.
– … ¿Entonces tampoco somos eternos?
– ¡Bien hijo! No somos eternos.
– ¿y por qué papá?
– Porque no tenemos poder para existir por nosotros mismos. Sólo Dios tiene ese poder.
“Antes que naciesen los montes Y formases la tierra y el mundo, Desde el siglo y hasta el siglo, tú eres Dios.”
(Salmo 90: 2).